El Reino Perdido de Tonga: Un País Diferente

Tonga es un país de Oceanía dentro de la Polinesia formado por unas 170 islas y con tres grupos principales: Tongatapu, Ha’apai y Vava’u, conectadas con un servicio de ferry semanal y vuelos diarios (a excepción de los domingos) con la compañía Real Tonga.

Estos no son los únicos grupos, pero si es donde se concentra la mayor parte de la población. El grupo Niuas, por ejemplo, es el archipiélago más lejano a Tonga encontrándose más cerca de Samoa y Fiji, que de la propia capital. La única forma de acceder a él es con el ferry que vincula el resto de las islas, no hay vuelos, y la diferencia principal es que hasta esta remota parte, solo viaja una vez al mes.

El país está constituido por una monarquía parlamentaria, con una antigüedad de unos 170 años. La capital es Nuku´alofa situada en Tongatapu, la isla donde viven dos tercios de la población total que alcanza poco más de 100.000 habitantes.

mapa tonga

Tonga es un país muy especial. Apartado del mundo ha conservado su encanto durante todo este tiempo. Para que entiendas a que me refiero, primero quiero que te imagines aquella “bola del mundo” que tenías en la mesita de noche de tu habitación, esa que además servía de lámpara. Ahora gírala y concéntrate en el Océano Pacífico, el mayor Océano de la tierra que ocupa la tercera parte del planeta. ¿Recuerdas todos esos puntitos? Son países, y justo ahí, en el Pacífico Sur, se encuentra Tonga. ¿Entiendes ahora a que me refiero con “apartado del mundo”?

A esto hay que sumarle, que a diferencia de los países vecinos, nunca ha sido colonizado de manera formal, aunque sí ha sido un protectorado del Reino Unido hasta el año 1970 donde recuperó su independencia total. Tonga siempre ha tenido un rey de origen Tongano.

Cuando uno llega a Tonga, y en concreto a Tongatapu donde se encuentra el aeropuerto internacional, empiezas a descubrir la realidad del país. Tonga es un país humilde, pero la gente no vive en la miseria. Con un sueldo medio entre 3-4 dólares tonganos la hora, la mayoría viven de la agricultura y de la ayuda familiar de aquellos que emigraron de forma permanente o temporal a las vecinas y más desarrolladas Nueva Zelanda y Australia. Las plantaciones más abundantes son cocos, bananas, papaya y mandioca (“talo” en tongano) mayoritariamente para el consumo local.

Los tonganos son personas muy amables y tranquilas, demasiado algunas veces para nuestro ritmo occidental. Viven sin más preocupaciones que el día a día, haciéndose problema de lo realmente importante, dejando siempre un lugar para la sonrisa.

Son gente buena, cálida, amable, dispuesta a ayudar sin siquiera pedirles ayuda. Cuando aterrizamos, una familia nos invitó a ir con ellos en el coche hasta la capital. Ellos, que vivían media hora antes de Nuku´alofa, condujeron unos cuantos kilómetros de más para dejarnos en la puerta de la Oficina de Información Turística y brindarnos así la mejor bienvenida que podíamos pedir.   Esta no fue la única vez que algún tongano se paró con el coche para ofrecernos ayuda y llevarnos allá donde necesitáramos.

Siempre nos hemos sentido rodeados de una gran familia y no como un turista en un país desconocido. Pero que se puede esperar de un país que también es conocido con el nombre de “Las islas de los amigos” (Friendly Islands), bautizadas así por el explorador inglés James Cook en su viaje por Ha´apai donde quedó sorprendido de la calidez de la gente.

Los niños son increíbles. Los ves por todos lados con su uniforme del cole, otros con trajes típicos, saludándote todo el tiempo muy entusiasmados de ver extranjeros caminando por su ciudad. A veces te hacen sentir que eres la nueva atracción turística, el “palangi”, que es como ellos llaman a los “blancos”.

Niños tonganos volviendo del cole

Tonga es un país donde todo funciona a un ritmo muy relajado, incluso en Nuku’alofa siendo la capital, nunca sentirás ese estrés que se vive en otras capitales. La escasa población nos ayuda a tener este sentimiento, pero seguro que en cualquier ciudad o pueblo de occidente con un número de habitantes similar, no nos sentiríamos igual. Todo forma parte de la filosofía tongana.

En Tonga los autobuses no tienen horarios establecidos y son privados. Cualquiera que se quiera dedicar al negocio se compra un autobús, lo decora al gusto ( importante buenos altavoces) y establece una ruta. El sistema consiste en poner un cartel en el frontal del bus con el nombre del  pueblo donde terminará el recorrido. Los precios son fijados por el gobierno, y siempre se paga cuando llegas a tu destino, según la distancia recorrida. En Nuku’alofa normalmente todos salen desde la “estación de autobuses”, que no es más que una plaza situada en el centro frente a la orilla del mar. Un dato interesante es que aunque los autobuses no son “espectaculares”, no les faltan unos buenos altavoces, con la música a veces a un nivel ensordecedor. 

En cuanto al aspecto comercial, funcionan mucho los mercados callejeros, en los que encontrarás todo tipo de artículos en un mismo puesto (fruta, camisetas, pasta de dientes, etc). Los mercados por excelencia son los de fruta y verdura en los que tendrás que comprar en la mayoría de las ocasiones al estilo tongano, es decir “a lo grande”. A veces te “obligan” a comprar una cesta típica (hecha con hojas de palmera), con la cual podríamos alimentarnos más de una semana. No es de extrañar que sean una de las personas más grandes del mundo.

Mercado central en Nuku’alofa
Mercado callejero

También está el mercado de pescados, donde podrás encontrar una gran variedad de peces de colores, grandes pulpos, cestas de cangrejos y almejas. Por supuesto aquí también funciona el estilo de compra tongano, no vas y compras un “kilito” de cangrejos, te llevas una cesta repleta.

Los supermercados son casi inexistentes, o al menos a los que estamos acostumbrados en occidente. Solo encontrarás dos o tres en Nuku’alofa y no son muy grandes ni variados. Lo que si hay en todos los rincones del país son tiendas pequeñas de unos 30 metros cuadrados, todas casi iguales, donde se repiten ciertos productos: latas de tomate, atún, arroz, pasta, noodles, patatas fritas y poco más.  Los precios son bastante altos debido a que Tonga es un país con una producción casi nula, lo cual les obliga a importar la mayoría de sus productos de la vecina Fiji o del Sudeste Asiático. También se pueden encontrar productos de Nueva Zelanda, que siendo allí los más barato, alcanzan unos precios desorbitados en esta zona del mundo. 

Una curiosidad de Tonga es el parque automotor.  Aquí eso de pasar la “ITV” o revisión técnica, común en la mayoría de países, no se estila o no son muy estrictos. Es curioso ver coches totalmente destrozados recorriendo las calles de la capital. Algunos de los que más nos sorprendieron son aquellos que, con la luna delantera totalmente destrozada, conducen al estilo “Ace Ventura” con la cabeza por fuera de la ventana. También es costumbre que los coches y furgonetas con una puerta lateral, conduzcan con ella siempre abierta a modo de “aire acondicionado”.

En Tonga los domingos son sagrados. Es ilegal trabajar, si como leíste, trabajar o hacer otra actividad que no sea ir a misa. El país se paraliza este día donde no encontrarás taxis, buses, ferry principal, aviones ( el aeropuerto internacional cierra) ni casi sitios donde comer. Durante los últimos años, debido al auge del turismo, se pueden encontrar algunos bares abiertos así como también algún taxista atrevido trabajando de “ilegal”. Bañarse en la playa solo está permitido en hoteles, y aunque la policía no está controlando, puede ser de mala educación darse un chapuzón. Los expatriados que habitan estas tierras, y no son tan creyentes ni devotos, optan por cruzar a la isla de Pangimoto que se encuentra a solo 15 minutos de Nuku´alofa donde parece que la ley ya no es ley y se puede disfrutar de un domingo a ritmo occidental. En la actualidad la mayoría de la población admite pertenecer a la iglesia metodista, pero se contabilizan unas siete movimientos religiosos más.

Iglesia principal de Nu´ukualofa
Iglesia principal de Nuku´alofa

Otra curiosidad la encontramos en los cementerios, decorados con pancartas, lazos de colores y telas llamativas. Son cementerios bastante alegres y únicos.

Por todas estas razones pensamos que Tonga es única y muy especial. Un pedacito de paraíso con una gente inmejorable. Solo aquí encontraras un barco hundido que todavía sigue amarrado al puerto 😉

4 thoughts on “El Reino Perdido de Tonga: Un País Diferente

  1. Hola chicos!

    Me ha encantado leer este post… Por un momento he viajado en el tiempo y he sentido el olor de las calles tonganas, ese mercado enorme, su gente… Me he reído muchísimo con la conducción a lo Ace Ventura XD.

    Enhorabuena por el blog y mucho ánimo para lo que viene, que aunque sea duro a veces, esto quedará para siempre en vuestras memorias para poder recordarlo!

    Un beso muy grande

    Rober y Berta

    1. Hola guapos!!

      Muchísimas gracias por los elogios y más aún por ser tan grandes como personas.
      Sabéis que un pedacito de este blog os pertenece, que gracias a vosotros nos animamos a crearlo.
      Cuando la cosa se pone dura, siempre me acordaré de esas palabras vuestras “merece la pena solo por tener ese recuerdo cuando nos hagamos viejos”.

      Un beso gigante para los dos.

  2. Me llena de orgullo leer este comentario. Leyéndote nos emocionamos y nos transmites todas las fuerzas del mundo para seguir escribiendo. Además sentimos tu apoyo, sin el cual no seríamos capaces de viajar y conseguir lo que hemos conseguido.
    Gracias por felicitarnos, por apoyarnos y por sentirte tan orgulloso de nosotros.

    Así da gusto escribir, un beso enorme.

  3. Me encanta tu trabajo Choco, está muy bien redactado, al alcance del entendimiento de cualquiera (por ej. yo jaja) . Realmente y de corazón te felicito, pero mis más sincera EN HORA BUENA, es para los dos, por lo que están realizando, por su estilo de vida, y por toda la valentía de hacerlo, que no es fácil, pero lo han conseguido.
    LOS FELICITO CON TODO EL AMOR DE UN PADRE QUE TIENE A SU NENA PEQUEÑA LEJOS, PERO CON PLENA FELICIDAD Y ESO RECONFORTA MI VIDA.

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