Autostop en Nepal, (Hitchhiking in Nepal)

Todavía nos quedaban unos dos meses de visa en Nepal y decidimos aprovechar para hacer autostop desde Katmandú a Pokhara. Además queríamos conocer Gorkha y Bandipur, dos pueblitos lindos que están en el camino. Primero elegimos el sitio desde donde empezar, éste fue Maitri Nagar, un barrio a las afueras situado en la carretera principal que une Katmandú y Pokhara. Para llegar hasta aquí puedes utilizar un bus local que te llevara por 20 rupias por persona, aunque también puedes ir andando. Nosotros fuimos andando para no tener que ir apretados en el bus con las mochilas grandes y tardamos alrededor de 1 hora desde Thamel. Una vez allí elegimos un sitio que nos pareció bueno, alejado de todos los buses, micro-buses y taxis que se amontonan por la zona.

De Katmandú hasta Aanbu Khaireni

Nuestro primer objetivo era Gorkha, pero para llegar nos teníamos que desviar 1 hora desde la carretera principal. Así pues la idea era llegar al menos hasta algún pueblo desde donde pudiéramos alcanzar Gorkha, y el mejor situado era Aanbu Khaireni.

Pensábamos que sería difícil debido a la cantidad de buses y taxis que pasaban y la poca cultura de autostop que existe en Nepal. Pero no llevábamos ni 5 minutos esperando cuando frenó el primer coche. Eran Ramraj y su “amiga”. Se ofrecieron a llevarnos hasta Pokhara y cuando le dijimos que queríamos quedarnos antes para poder ir hasta Gorkha no tuvo ningún inconveniente en llevarnos hasta Aanbu Khaireni.

Nuestro primer coche
Nuestro primer coche

Eran unos chicos jóvenes, el tenía unos 25 años y ella recién cumplidos los 20. Era un trayecto largo, aunque solo son 120 km se tarda entre 3 y 4 horas en realizarlos. Como eran muy simpáticos fuimos gran parte del camino charlando, nosotros aprovechamos para preguntarle sobre Nepal y ellos a nosotros sobre España y los sitios donde habíamos estado trabajando. A mitad de camino paramos para tomar unos refrescos , nosotros queríamos aprovechar y devolverle el favor invitándolos, pero de ninguna manera Ramraj permitió que pagáramos por lo que terminamos siendo los invitados nuevamente.

Con
Con Ramraj y su novia

Cuando llegamos nos despedimos con unos “Selfies” y Ramraj insistió en intercambiar los teléfonos, así podríamos llamarlo en caso de que necesitáramos ayuda. Y por supuesto insistió en que lo llamáramos una vez volviéramos a Katmandú y así poder invitarnos a comer comida típica nepalí. No llevábamos todavía 1 hora en Aanbu Khaireni cuando Ramraj nos llamó por teléfono para preguntarnos si estábamos bien y si habíamos conseguido algún albergue donde dormir.

Desde Aanbu Khaireni hasta Bandipur

Aunque la primera idea era llegar hasta Gorkha cambiamos de planes cuando el día amaneció nublado y no podríamos disfrutar sus vistas, por lo que lo aparcábamos por ahora hasta la vuelta de Pokhara a Katmandú. En Aanbu Khaireni tampoco esperamos más de 5 minutos (estábamos en racha). Se trataba de Rabin, un hombre de mediana edad que se trabajaba de comercial para una empresa de pinturas, y se dirigía a Pokhara por cuestiones de trabajo. Como Bandipur se desvía unos 12 km de la carretera principal, acordamos que nos dejaría en el desvío y ya desde allí nosotros buscaríamos otro coche para los últimos kilometros.

El trayecto era muy corto, tan solo 19 km y como Rabin era tan bueno nos lo pareció incluso más. Él también insistió en que tuviéramos su número de teléfono, por lo que nos dio su tarjeta personal. Además se apuntó el nuestro y por si fuera poco nos escribió el número de su hermana que vive en Bandipur para que la llamáramos.

Mientras que esperábamos en la intersección a que parara algún coche (camión o tractor), dos niños de un bar cercano nos acercaron dos sillas para que esperáramos sentados. Insistieron en sacarse fotos con nosotros e incluso nos regalaron flores. Solo por este tipo de cosas merece la pena viajar.

Con los chicos que nos sacaron las sillas
Con los chicos que nos sacaron las sillas

Después de unos 10 o 15 minutos esperando paró una ranchera cargada de chavales jóvenes que se ofreció a llevarnos, como no tenían mucho hueco en la cabina no lo pensamos dos veces y saltamos a la parte trasera con las mochilas, ya que el trayecto era corto y por carretera secundaria.

Desde Bandipur hasta Pokhara

Como nos levantamos temprano decidimos empezar a caminar en dirección a la carretera principal, como era cuesta abajo si no pasaba ningún vehículo quizás llegábamos andando y una vez allí intentaríamos para algún coche. Pero solo habíamos caminado durante 10 minutos cuando un coche paró a nuestro lado y nos ofreció bajarnos hasta la carretera principal, siempre y cuando nos apretáramos en los asientos traseros donde ya viajaban dos hombres. Por supuesto aceptamos y después de echar las mochilas al maletero simplemente Macarena se sentó en mis piernas y todos tan contentos.

Carretera Bandipur-Dumre
Carretera Bandipur-Dumre

Se trataba de cuatro amigos de unos 40 años que habían venido desde Katmandú hasta Bandipur a pasar un par de días visitando el pueblo y muy amablemente nos acercaron hasta la carretera principal. Una vez allí nos estaba costando encontrar alguien que nos llevara a Pokhara, básicamente no pasaban coches de particulares en esta dirección, todos se dirigían en dirección a Katmandú. Pero después de media hora esperando un hombre que casi no hablaba ingles nos dijo que se dirigía a Damauli, que estaba tan solo 18 km más adelante pero al fin y al cabo en dirección a Pokhara. Además es un pueblo más grande y tendríamos la oportunidad de que algún coche que saliera desde allí nos pudiera llevar.

Como el hombre no hablaba casi nada de ingles yo cometí el gran error de no decirle las palabras mágicas “no money” y al llegar a Damuli el hombre nos pidió “money”. Pero le dijimos que nosotros solo estábamos haciendo autostop y el hombre no dijo nada más.

En Damauli seguíamos teniendo el mismo problema, todos los coches particulares pasaban en dirección Katmandú y los dos que pararon nos pedían dinero. Después de más de 40 minutos esperando decidimos ir a comer y así darle tiempo a los coches que hubieran salido de Katmandú a llegar hasta esta ciudad. El “truco” funcionó porque cuando volvimos a la carretera para seguir intentándolo, solo pasaron unos 20 minutos cuando paró un coche (mejor dicho un cochazo).

Esperando en Damauli
Esperando en Damauli

Nos sorprendió el tipo de coche, un Toyota 4×4 nuevecito y de una gama alta (para tratarse de Nepal). Incluso nos sorprendió más que diera marcha atrás unos 50 metros simplemente para venir a buscarnos (se trataba de la carretera principal). Pero “el sorpresón” fue cuando descubrimos que quién había parado a recogernos era el presidente de la Asociación de Joyeros y Diamantes de Nepal, que viajaba con su chófer y su sobrina.

El "cochazo"
El “cochazo”

Su nombre es Arjum y el de su sobrina Kity (el chófer no lo sabemos) y son gente muy amble. Nos trataron genial y nos pasamos todo el viaje (unas 2 horas) charlando sobre viajes, sobre Nepal y muchas otras cosas. Arjum se dirigía a Pokhara para realizar algunos negocios y Kity se dirigía a Beni con el chófer para despedirse de sus suegros antes de viajar a Bélgica donde se reuniría con su marido y empezaría a estudiar un Máster en Micro-Biología.

Aunque nosotros le dábamos las gracias por llevarnos, ellos nos daban gracias a nosotros porque decían que era un privilegio el poder ayudarnos. Como gesto de gratitud Arjum me regaló un “Topi”, que es el gorro típico nepalí. Siendo una prueba de respeto hacia mi, puesto que significa mucho para ellos, lo llevé puesto todo el viaje y nos sacamos una foto juntos para inmortalizar aquel momento.

Con mi amigo Am
Con mi amigo Arjum

Casi llegando a Pokhara paramos en un negocio de carretera porque servían “Carne Seca”, carne de búfalo curada y algunas veces ahumada muy típica nepalí. Arjum, Kity, Macarena y yo nos sentamos en una mesa y el chófer se encargó de todo. Empezaron a sacarnos varios platos de carne seca, pollo y unos garbanzos marinados con cebolla. Para mi sorpresa el chófer apareció con una botella de Black Label 12 años (un whisky muy caro) que llevaban en el coche, y empezó a servir un vaso para Arjum y este le dijo que otro para mi. Después de rechazarle unas cuantas veces al final me terminé bebiendo un par de vasos, Macarena por suerte se puedo “escapar” y se pidió una Pepsi.

Macarena, Choco y Kity
Macarena, Choco y Kity

Nos ofreció ir con Kity hasta Beni a pasar la tarde y luego su chófer nos traería de vuelta a Pokhara. Para eso el se pidió un taxi con el que poder ir a realizar sus negocios, así nosotros podríamos ir a reservar el albergue en su coche antes de ir para Beni. Incluso nos llegó a decir que si vamos a Nueva Delhi no dudemos en llamarlo que él allí tiene casa y coche, los cuales podemos usar cuando queramos. Nos despedimos de Arjum y nos fuimos camino a Beni, pero mientras atravesábamos Pokhara a Kity la llamó su suegra y viendo que se nos hacía tarde decidimos quedarnos y así poder buscar el albergue antes de que anocheciera. Con mucha lástima nos despedimos de ella pero nos prometimos seguir en contacto a través de Facebook y quien sabe si nos encontraremos algún día en algún rincón del mundo.

Nepal no deja de sorprendernos y siempre para bien. La gente de aquí nos encanta, han sido siempre muy buenos con nosotros, nos han ayudado mucho y nos han dado todo sin pedir nada a cambio. Están enamorados de su país y para ellos el que viene a visitarlos es un regalo caído del cielo. Están orgullosos de recibirte y ayudarte a que te enamores de su tierra tanto como ellos lo están. 

 

6 thoughts on “Autostop en Nepal, (Hitchhiking in Nepal)

  1. Hola guapos: hay mas gente buena que mala, sino el mundo estaría peor de lo que está, eso es seguro.Ustedes lo comprueban en todos sus viajes.Que lindas experiencias , me encanta, ustedes no van a tener que leerles cuentos a sus niños con contarles sus viajes será suficiente. Un beso enorme los quiero muchooo!!!! lo saben no??? jajaj

    1. Hola guapa! La verdad que el mundo está lleno de gente buena (por suerte), aunque en estos tiempos que corren no lo parezca. Desde que estamos viajando parece que esa gente es la que sale a nuestro paso y nos ayuda con una sonrisa en la boca. Somos unos privilegiados de poder vivir esta experiencia y compartirla con todos vosotros.
      La verdad que nos llena de emoción pensar en todas las historias que tendremos para poder contarles a nuestros hijos 😉
      Te queremos mucho guapa!!!

  2. Hola chicos! Siempre me sale la sonrisa al leer vuestras experiencias. Me encanta ver cómo disfrutais de las pequeñas cosas que te ofrece la vida, eso es lo que llena. No me sorprende que encontréis gente amable en el camino, se dice que atraemos lo que proyectamos, y aunque a Macarena no la conozco, aunque su sonrisa lo dice todo, Choco, tú eres auténtico y todo corazón. Es muy emocionante leeros. Un abrazo fuerte a los dos 🙂

    1. Muchas gracias Loles!!! La verdad que me encanta saber que un poquito de la felicidad que sentimos la podemos repartir a través del blog. Esa sonrisa que se te dibuja es la que nos llena y nos empuja a seguir escribiendo.
      Muchas gracias de corazón!!! Un beso y un abrazo gigante!!!

  3. Holaaaaa parece un cuento, en esta época, todo lo que han pasado en esas rutas de Nepal. Que gente tan cordial y amable. me encantó lo que han contado ya que ayuda a reflexionar acerca de como vivimos en occidente, no? Me alegra un montón que estén disfrutando tanto. Un besote

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