McLeod Ganj, un pueblo especial

McLeod Ganj es un pueblo rodeado de montañas situado en el estado de Himachal Pradesh, India. En 1960 Tenzin Gyatso, décimo cuarto Dalai Lama, tuvo que dejar el Tíbet forzado por el gobierno chino. India le ofreció refugio en Dharamsala, y fue aquí donde se estableció el Gobierno del Tíbet en el exilio, hasta la fecha de hoy.

Nosotros decidimos visitarlo después de que unas chicas que conocimos en el Golden Temple de Amritsar nos hablaran maravillas de este pueblo. Quizás, solo fue necesario decirnos que esta parte de India era distinta, que era mucho más tranquila. Un pueblito que parecía más un reducto del Tíbet, que parte de la propia India.

McLeod Ganj

Nuestro día camino a McLeod Ganj no fue “un día cualquiera en India”, por lo que llegamos en compañía de cuatro personas que serían parte de la gran familia que formamos, aunque en ese momento todavía no lo sabíamos.

McLeod Ganj Family
De izquierda a derecha: Macarena, Checa, Alberto, Guillaume y Silvio abajo.

Llegamos un Lunes y nuestra idea era estar 4 días, por lo que dejamos el tren desde Amritsar a Jaipur comprado para no quedarnos sin plazas a la vuelta. Pero solo llevábamos dos días en McLeod Ganj cuando decidimos quedarnos más tiempo. Veníamos cansados de esa parte de India más agotadora y fue la tranquilidad de este pueblo lo que nos hizo cambiar de opinión. Pero fueron otras muchas cosas las que nos hicieron quedarnos durante 3 semanas.

El grupo que formamos fue fantástico y posiblemente la razón más importante por la que nos quedamos tanto tiempo allí. Junto con Silvio, Guillaume, Alberto y Checa formamos una nueva “familia”, con la que compartíamos todo. Dormíamos en la misma Guest House, íbamos juntos a comer y a pasear, visitando todos los rinconcitos del pueblo.

Aero Yoga en McLeod Ganj
Silvio y Guillaume practicando Aero Yoga en la Guest House

McLeod Ganj es muy especial debido a la cantidad de tibetanos que viven en él, dándole un carácter muy especial y pareciendo más un pueblo tibetano que indio. La mayoría de los restaurantes son tibetanos y los puestos de comida callejeros por excelencia son los que venden momos. Además al vivir aquí el Dalai Lama la región está llena de monasterios budistas, por lo que las calles siempre están llenas de monjes y esto convierte al pueblo en lugar de peregrinaje y hogar para los refugiados.

Monjes tibetanos en McLeod Ganj

monjes en McLeod Ganj

A pesar de ser un pueblo pequeño tiene muchas actividades a nivel cultural. Si quieres aprender sobre la cultura Tibetana y sobre el Budismo es posiblemente el mejor lugar. Puedes visitar el templo del Dalai Lama y el museo tibetano que se encuentra al lado. Además son muchos los lugares donde se proyectan pelis y documentales, como en Seed Cafe o en el mismo museo.

museo tibetano en McLeod Ganj
Alberto, Choco, Macarena y Guillaume

Nosotros tuvimos la oportunidad de asistir a la ceremonia Ganden Ngapchoe en el templo budista Kirti Gompa gracias a Filippo, un estudiante italiano, que nos invitó. Esta ceremonia se realiza el día de Lama TsongKapa, siendo éste el fundador de la Escuela de Budismo Tibetano Gelugpa. La ceremonia consiste en una ofrenda, con un puja, encendiendo pequeñas velas y rezando la alabanza de Lama TsongKapa. Además cuelgan un Thangka enorme bordado a mano con la imagen de Lama TsongKapa. Cuando oscurece, con todas las velas encendidas y los monjes rezando, se vive una experiencia única y muy intensa. 

templo budista en McLeod Ganj

templo budista McLeod Ganj

Un día en la puerta del museo tibetano conocimos a Melu, una chica argentina, que nos invitó a asistir a una clase de filosofía budista. Ella estudia budismo y aunque todavía no los sabíamos, junto con su compañera Ana, se convertirían en dos personas muy especiales e importantes en nuestras vidas. Al día siguiente fuimos todos a la clase de filosofía y cuando terminó conocimos a Ana. Las dos nos hicieron de “guías” y nos explicaron todo en el museo de la librería tibetana. Ana se encargó de toda la simbología pintada en las paredes de la entrada y Melu nos hizo una auténtica “visita guiada” por el interior del museo.

librería tibetana de McLeod Ganj
Melu explicándonos en el museo de la librería tibetana
McLeod Ganj Family
McLeod Ganj Family. Arriba izq-der: Guillaume, Melu, Martín, Juli y Choco. Abajo izq-der: Ana, Alberto, Silvio, Maca y Checa

La “familia” no paraba de crecer todos los días. Por casualidad en una calle de McLeod Ganj nos encontramos con Naomi y Gidds, una pareja de ingleses que habíamos conocido también en el Templo Dorado. Ellos están viajando en moto por India durante 6 meses y aunque en el templo solo hablamos durante 10 minutos, fue vernos y saludarnos como si nos conociéramos de toda la vida. No tardamos en convencerlos para que se “mudaran” a nuestra Guest House, por lo que al día siguiente ya estaban durmiendo con nosotros.

Feliz 2017 desde McLeod Ganj
Choco, Naomi, Maca y Gidds
McLeod Ganj friends
Silvio, Guillaume, Alberto y Martín
Alrededor del templo en McLeod Ganj
Filippo y Macarena
Con Ana en McLeod Ganj
Ana, Macarena y Choco

El fin de semana Melu y Ana nos invitaron a todos a su piso para comer momos. Era un día especial porque Chung Kyi, una chica tibetana profesora de Ana, nos iba a enseñar como cocinar los auténticos  momos tibetanos. También venían ese día Martín y Juli, una pareja de argentinos amigos de Melu que habían venido a visitarla y Semra, una chica alemana que después de conocer a Silvio, terminó hospedándose en nuestra Guest House. Lo pasamos genial, aprendimos a cocinar momos, comimos hasta reventar y terminamos cantando y bailando todos juntos.

comiendo en McLeod Ganj
De izquierda a derecha: Chung Kyi, Melu, Ana, Semra y Choco. Macarena al fondo
Bailando en McLeod Ganj
Dándolo todo en la casa de Ana y Melu
momo style McLeod Ganj
Chung Kyi y sus momos

ukelele en McLeod Ganj

El martes Alberto y Checa se marcharon, mientras que Silvio, Guillaume y Semra lo hicieron el miércoles. Nosotros sentíamos que teníamos que quedarnos unos días más, todavía se quedaban Naomi y Gidds y por supuesto Melu y Ana que viven ahí. Además Macarena cayó enferma con un resfriado y las navidades estaban a la vuelta de la esquina, por lo que decidimos pasar Noche Buena en McLeod Ganj y marcharnos el día 26.

El día 24 Ana y Melu nos habían invitado a pasarlo con ellas, otros estudiantes y profesores, pero Macarena se sentía muy mal y no pudimos ir. Tanto fue así que tuvimos que cancelar de nuevo el tren que teníamos comprado para el día 26, queríamos que Maca estuviera bien recuperada antes de marcharnos y decidimos esperar hasta después de año nuevo.

Ya que íbamos a comenzar el año en McLeod Ganj, queríamos hacerlo en buena compañía. Ana y Melu no iban a estar porque se marcharon a las enseñanzas Kalachacra a Bodh Gaya, por suerte pudimos convencer a Naomi y Gidds para que se quedaran y así comenzar el año juntos.

McLeod está lleno de cafeterías muy lindas y una de ellas es Seed Cafe, donde ya habíamos estado varias veces durante los días que proyectaban documentales. Para Noche Vieja los chicos del Club Vegano del pueblo organizaron una fiesta, donde cocinaron comida vegana y montaron un escenario para realizar una Jam Sesion. La idea nos pareció buena, además allí estaría también Filippo y una pareja de Guatemala amigos suyos. Fue una noche tranquila donde disfrutamos de buena compañía para dar entrada al nuevo año.

Seed Cafe McLeod Ganj
Gidds jugando en la puerta de Seed Cafe

Aunque los hindúes no celebran la Navidad, son muchos los indios que tienen vacaciones para estas fechas. Por ese motivo McLeod estaba lleno de gente y no distaba mucho de cualquier pueblo occidental. La gente llenaba las calles, bebiendo, cantando e incluso liándola más de la cuenta. De camino a casa vimos varias peleas y la policía desalojando la plaza principal del pueblo, una lástima.

Después de muchas despedidas con sabor agridulce, el día 2 de Enero dejamos McLeod Ganj. La sensación que nos llevamos de este pueblo es conocer un poco mejor el Tíbet, incluso sin haberlo pisado geográficamente. Por un lado nos marchábamos con el corazón triste por dejar atrás a tan buenos amigos, pero en el fondo estábamos muy contentos de haberlos conocido. ¡ Gracias por esas semanas tan bonitas chicos!

cena despedida McLeod Ganj
Cena despedida con Ana, Melu y Filippo

Este post se lo dedico a toda aquella gente que formó parte, de una forma u otra, de aquella gran familia. Gracias Alberto, Checa, Guillaume, Silvio, Melu, Ana, Naomi, Giggs, Martín, Juli, Filippo, Jairo, Gabi y Semra.

8 thoughts on “McLeod Ganj, un pueblo especial

  1. Hola como estas? muy lindo lo que nos cuentas, y me gustaria mucho saber como llegar a ese pueblito. estoy yendo atras de un viaje externo para seguir creciendo internamente y me gustaria mucho llegar a este lugar! podrias informarme la mejor manera y mas barata? muchas gracias!!

    1. Hola!!
      Gracias por tu lindas palabras. Si estas en busca de un crecimiento interno este es tu lugar.
      Se puede ir en bus desde Amritsar y tarda unas 5 horas. Y hasta Amritsar se puede llegar en tren desde Delhi, Rishikesh y alguna otra ciudad.
      Otra opción es llegar en tren hasta Pathankot y desde ahí tomar un bus que tarda unas 2 horas.
      Todos estos buses terminan en Dharamsala que es la ciudad principal pero McLeod Ganj está a tan solo 10 km de Dharamsala.
      Espero que te sirva de ayuda cualquier otra cosa no dudas en escribir.
      Un saludo y espero que disfrutes mucho de este magnífico lugar.

  2. Habéis sido el mejor regalo para ponerle la cereza al recién terminado 2016. Aunque todos somos nómadas en este planeta es hermoso formar una familia de personas tan maravillosas como ustedes dos. Os queremos muchísimo y os deseamos que sigáis explorando de forma tan ubica lo externo para que siga creciendo lo interno. Un beso y abrazo enormes!!!

    P.d. Ya estamos en casita descansando antes de que empiece el siguiente trecho de estudios. Vosotros cogisteis el tren al final???

    1. Muchas gracias guapísimas!!!
      Sois unas dulces, siempre nos emocionáis con las cosas tan bonitas que nos escribís.
      Sabéis que sois una parte importante de nuestra vida y que nunca las vamos a olvidar.
      Un besazo enorme para las dos!!

      P.d. Estamos en el hotel sanos y salvos, mañana comienza una nueva aventura 😉

  3. Como siempre les digo que es una experiencia más, bonita e imposible de olvidar. En hora buena y a seguir cosechando amigos . Las fotos y la redacción muy bonitas .

    1. Muchas gracias Roberto!
      La verdad que la mejor experiencia del viaje está siendo sin duda la cantidad de buena gente que estamos conociendo. Y lo mejor de todo es, que muchos de ellos se están convirtiendo en grandes amigos.
      Un abrazo grande.

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