Golden Temple de Amritsar: Una experiencia única.

El Golden Temple es una de las mejores experiencias que hemos tenido en India. Es un sitio muy especial en el que uno se siente parte de algo inmenso.

Humandir Sahib (nombre real del templo) fue construido entre 1588 y 1604 por el gurú Arjan Dev. En el se encuentra Adi Granth que es el texto sagrado del Sijismo y es el templo más sagrado de la religión Sij, por lo que todos los seguidores de la religión lo deben visitar al menos una vez en su vida.

El templo está formado por cuatro grandes muros que conforman un cuadrado. En cada uno de estos muros tiene una puerta, representando su apertura en todas direcciones. Su forma no es casualidad, está construido pensando en la máxima sij de dar la bienvenida a todo aquel que quiera visitarlo. No importa cuál sea tu religión, tu nacionalidad ni tu raza. Todo el mundo está invitado y es por eso que cada día alimenta alrededor de 100.000 personas de forma gratuita.

Golden Temple

Dentro de los muros está la piscina sagrada llamada Amritsar que significa “piscina de nectar” y en su centro está situado el Gudwara , donde se albergan los textos sagrados. El Gudwara contiene oro y piedras preciosas (de ahí el sobrenombre del templo) y en su interior se recitan los textos a modo de canción. La oración es retransmitida por todo el templo a través de altavoces y de unas pantallas. También a través de la televisión y radio, para que todos los fieles Sij puedan seguirlo desde cualquier parte. Incluso en una zona peatonal cercana al templo hay instaladas unas pantallas gigantes donde retransmiten en directo la oración.

Golden Temple

Golden Temple

Golden Temple

El Golden Temple ha sido la institución con más organización que hemos visto en India y seguro una de las más organizadas del mundo. Para alimentar 100.000 personas al día, no puede ser de otra forma. Con un simple paseo por su interior uno puede sentir al templo funcionando como una máquina engrasada. Las cocinas no descansan durante todo el día, las ollas son tan grandes que se podría nadar en ellas y siempre hay gente preparando comida, ya sea cortando cebollas, desgranando cereales o troceando zanahorias. La zona para lavar los platos es inmensa y su ruido es como si fuera el de su corazón. Y lo mejor de todo esto, es que todas las personas que trabajan aquí son voluntarios.

preparación de comida en Golden Temple

Cuando uno se dirige a comer, la organización continua. De camino a los comedores varias personas se encargan de repartir un plato metálico (típico plato para el Tali), una cuchara y un cuenco por persona. En los 2 grandes comedores (están construyendo más) la gente se va sentando en el suelo en grandes hileras, dibujando un cuadro de geometrías perfectas. Es imposible contar cuantas personas pueden comer al mismo tiempo, pero las imágenes (a veces) valen más que mil palabras.

Golden Temple

Una vez sentado en el comedor la maquinaría sigue funcionando. Los voluntarios pasan con una especie de ollas llenas de comida y te van sirviendo con un cucharon bien largo. Es increíble el manejo de estas persona para servir la comida, recorriendo los pasillos que quedan entre filas de personas. Quizás el más curioso es uno de los que sirve el agua, aunque todavía algunos siguen a la antigua usanza, éste lleva un tanque de agua sobre un carrito con un mecanismo muy ingenioso. Se trata de un grifo conectado a lo que sería la maneta de un freno de bicicleta, abriendo y cerrando el grifo cuando “frena” con ella.

La comida es muy sencilla pero está riquísima. Es el mejor Tali que hemos comido en toda India, sobre todo el arroz con leche que es espectacular. Además del “famoso arroz con leche” te sirven, Tal, Dal y chapati. Algunos días cambian el tipo de guiso, pero las lentejas, el arroz y el chapati no fallan nunca. Y para los “fans” del Chai, este es el paraíso. Puesto que siempre hay dos tanques gigantes llenos de Chai calentito, el cual según mucha gente también es de los mejores de India. El secreto seguramente esté en la cantidad de azúcar que le ponen, pero como los Sij piensan en todo, hay también Chai sin azúcar.

Golden Temple

Al salir varias personas son las encargadas de recoger los platos sucios y formando una cadena los van enviando hasta unos fregaderos gigantes donde otros voluntarios se encargan de fregarlos.

Como si alimentar a toda esta gente fuera poco también te puedes quedar a dormir (sí, gratis). Para los turistas como nosotros tienen una habitación aparte, que consta de 23 camas y una habitación para bañarse. En el mismo edificio hay otras muchas habitaciones para las indios. Normalmente no es suficiente con todas estas habitaciones y como en el templo no se rechaza a nadie, en el patio interior se ponen esteras y se reparten mantas para todo aquel que no tenga hueco en ninguna habitación. Los cuartos de baño son gigantes y están siempre muy limpios, donde podrás encontrar todos los tipos de aseo, desde la letrina hasta el estilo occidental.

Golden Temple

La entrada al templo, como todo lo demás, es gratuita. Si bien funciona con donaciones, no solo de la gente que lo visita sino de todos los seguidores de la religión Sij del mundo. Como dije antes todo el mundo es bienvenido, siempre y cuando sigas una serie de normas. Estas son sencillas y con su organización habitual te ayudarán a llevarla a cabo. En primer lugar tienes que descalzarte, pero no te preocupes, tienen unas taquillas donde los voluntarios guardaran tu calzado mientras visitas el templo. Otra de las normas principales es taparse el pelo y para ello te ofrecen pañuelos en todas las puertas del templo, en caso de que no tengas uno propio. El resto de las normas son bastante obvias, como vestir “normal”, no beber alcohol, no fumar y comportarse de forma adecuada. Una norma curiosa es, que en caso de sentarte alrededor de la piscina, lo tienes que hacer con las piernas cruzadas por respeto a los textos sagrados que están en el centro.

Dentro del agua hay unas barreras delimitando una zona de baño, en la cual podrás ver a los Sij haciendo una especie de ritual mientras se bañan, para purificarse. Para las mujeres existen unas casetas dentro de la piscina sagrada a modo de vestuario, así estas pueden bañarse y purificarse sin que nadie las vea.

Dentro del Golden Temple la atmósfera que se respira es impresionante. Cuando uno pasea alrededor de la piscina sagrada, la sensación de paz y tranquilidad es excepcional. Repartidas por el Templo Dorado hay pantallas gigantes en las que muestran las oraciones que están cantando y así puedas seguirlas mientras las escuchas por los altavoces. Estas oraciones, con su música pegadiza de timbales y armonios, forma una parte importante del ambiente espiritual que se respira. Solo necesitas sentarte cerca del agua y contemplar el templo en todo su esplendor, disfrutando de esa paz y tranquilidad.

Ben, Eze, Nancy y Macarena

Golden Temple

Es una experiencia única que recomendamos a todo el mundo, para nosotros ha sido uno de esos sitios que vamos a recordar por el resto de nuestras vidas.

 

4 thoughts on “Golden Temple de Amritsar: Una experiencia única.

  1. Hola chicos: Que lindo todo lo que cuentan, el lugar precioso y asombroso que tanta gente pueda estar junta compartiendo espacio y comida tan bien. Una experiencia única como los invidiooo!!!!! jajaja Sigan disfrutando y compartiendo con nosotros experiencias que los enriquecen tanto. Un beso enorme los quiero

    1. Gracias guapísima!!
      Estas experiencias son las que luego van a quedar para siempre por lo que estamos muy contentos de haber estado en este maravilloso lugar.
      Y ha preparar la mochila que nos encantaría tener algunas de estas experiencias junto con vosotros 😉
      Un beso muy grande guapa!!!

  2. MARAVILLOSO . No se me ocurre otra palabra, es increible que en esta época haya tantísima gente
    dispuesta a colaborar con los demás. Realmente me quito el sombrero y chapó…
    y del trabajo explicativo y todas las fotos que has hecho, un solo adjetivo: MAGNIFICO.
    Besos.

    1. Muchísimas gracias por todos los elogios!!! 😉

      Sí, la experiencia en el Golden Temple es única por el ambiente que se vive en él. Cuando uno se queda por unos días se siente parte de esa gran maquinaria que es el templo y se puede disfrutar compartiéndolo con cientos de miles de personas.
      Una alegría poder disfrutar de este tipo de experiencias en los tiempos que corren.
      Un beso enorme Roberto, te queremos!!!

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