Myanmar fuera de la ruta turística: Loikaw y alrededores

Myanmar fuera de la ruta turística: Loikaw y alrededores

A Myanmar vinimos buscando algo distinto dentro del Sudeste Asiático y aunque de por si tiene una serie de curiosidades que lo hacen único, queríamos salir fuera de la ruta turística.

Por este motivo decidimos empezar por Loikaw, un pueblito del estado Kayah que se caracteriza por su diversidad étnica. En los alrededores de este pueblo viven 11 tribus distintas que aún mantienen sus tradiciones. La más conocida es la tribu de las mujeres Padaung de la etnia Kayan (también conocida como Karen o Karenni) o más vulgarmente conocidas como “mujeres jirafa”.

En Tailandia tuvimos la oportunidad de visitar “poblados Padaung” pero cuando nos informamos un poco descubrimos que era un “circo mediático”. Las tribus Kayan son originarias de Myanmar y por culpa de la guerra tuvieron que ir a Tailandia en condición de refugiados.

Cuando en Tailandia vieron que servían de reclamo turístico las utilizaron, obligándolas a permanecer en los campos de refugiados mientras los organizadores de los tours se “forran de pasta” a su cuenta.

En Loikaw sin embargo teníamos la oportunidad de visitar su lugar de origen. Queríamos simplemente visitar sus poblados para poder conocer un poco mejor su cultura y su tradición. Nos gusta conocer la gente local en cada país que vamos y que mejor que conocer tribus con tradiciones tan fuertes y tan distintas a las nuestras.

Día 1: Loikaw

Llegamos a Loikaw a las 3 de la madrugada y decidimos dormir un poco en los bancos de la estación para buscar el albergue una vez se hiciera de día. Ya el día anterior habíamos realizado el trayecto entre Yangón y Pyinmana en tren que duró 9 horas.

En Myanmar es bastante común que los transportes realicen los trayectos de noche y terminen en mitad de la madrugada. Como no podía ser de otra manera el tren nos dejó en la estación a las 2 de la madrugada por lo que pasamos la noche durmiendo en unos bancos de madera.

Después de no dormir bien las últimas dos noches necesitábamos descansar y no fue hasta la tarde cuando salimos a pasear con Antonio, Cris (nuestros amigos de Inteligencia Viajera) y Santi (un amigo argentino que conocimos en Malasia y con el que compartiríamos todo nuestro viaje por Myanmar). Visitamos Taungkwe Pagoda  y volvimos pronto a la Guest House porque al día siguiente queríamos visitar los alrededores haciendo autostop y necesitábamos estar con fuerzas.

 Templo budista en Loikaw

Taungkwe Pagoda, Loikaw
Taungkwe Pagoda, Loikaw

Día 2: Demoso Market y Tribu Padaung

Quedamos a las 8 con Antonio y Cris que estaban durmiendo en otro hotel para ir temprano al mercado de Demoso. Habíamos leído que a este mercado bajan las mujeres de las tribus que viven en pueblos cercanos a realizar sus compras.

Como éramos 5 no estábamos muy seguros de que funcionara el autostop pero pronto descubrimos que iba a ser bastante fácil . No pasaron más de 15 minutos cuando un camión decidió parar y llevarnos hasta Demoso. No nos importaba saltar a la parte trasera pero el conductor nos convenció de que entrábamos todos en la cabina.

Primer Camión de Loikaw a Demoso
Primer Camión de Loikaw a Demoso

A mitad de camino el conductor paró para hablar con un amigo suyo y éste insistió en que bajáramos del camión para ir con él en su coche. Era un muchacho joven que no hablaba una palabra de inglés y por eso llamó por teléfono a una amiga suya para que hablara con nosotros y le pudiéramos explicar hacia donde queríamos ir.

Joven de Loikaw que insistió en llevarnos al mercado
Joven de Loikaw que insistió en llevarnos al mercado

Cuando llegamos, el mercado estaba terminando porque en Myanmar los mercados empiezan entre las 4 y las 5 de la mañana para evitar el calor. Pero algunos puestos seguían abiertos y pudimos comprar un vino casero hecho a base de arroz que nos habían recomendado los locales.

Loikaw área y alrrededores
Mercado de Demoso

Continuamos nuestra marcha y nos dirigimos en busca de Pan Pet, el pueblo donde vive la tribu Kayan. Caminamos hasta las afueras de Demoso y allí hicimos autostop hasta que un hombre que vivía en Demoso paró para llevarnos.

Este hombre vivía a 500 metros de donde nos frenó pero insistió en ayudarnos y condujo más de media hora simplemente para llevarnos hasta el mercado que monta la tribu para vender sus artesanías.

Cuando llegamos al mercado nos lo encontramos casi vacío, ni un solo turista y tampoco ningún local. Solo un pequeño equipo de la televisión estatal que estaba realizando un documental acerca del estado Kayah.

Mercado Padung, Loikaw área
Nos unimos a tocar la guitarra y cantar con estos tres miembros de la etnia Kayan

Allí estaban las mujeres Padaung con sus ropas típicas y sus largos cuellos dorados. Las habíamos visto en los documentales desde que éramos bien chiquitos y ahora las podíamos conocer. Unas tejían con sus telares tradicionales mientras otras trabajaban las pulseras y los collares.

Mujer Padaung
Mujer Padaung

En uno de los puestos estaban poniéndole el collar típico a una nena de unos 10 años. Su cara era de pocos amigos y todo parecía montado para que las cámaras de televisión pudieran grabar su documental. También había otra nena incluso más joven que estaba tejiendo con un telar y que su cara era un poema.

Mercado Padaung
Colocandole el collar a una niña mientras la graban para un documental

Paseamos por todos los puestos intentando preguntarle algo más sobre su tradición que no fuera ese collar que tanto llama la atención y culpable de que se forme un “circo” a su alrededor.

Y es que nos sentíamos con una contradicción interna al no saber si realmente están allí por ellas o por nosotros. Sí siempre vendieron así sus artesanías o simplemente se visten con sus prendas para que nosotros las vayamos a ver y así poder ganar algo de dinero.

Dejamos el mercado con una sensación agridulce y nos encaminamos al pueblo más grande de la zona donde viven la mayoría de las mujeres Padaung. Queríamos saber cómo viven el día a día y conocer un poco mejor su tradición y cultura.

Tuvimos que andar casi un hora desde el mercado para llegar al pueblo por una carretera que están arreglando para que puedan llegar los coches. En el pueblo vimos la realidad de esta gente.

Camino a Pan Pet
Camino a Pan Pet
Camino a Pan Pet
Camino a Pan Pet, foto de Santi

Son un pueblo humilde (algunas familias muy pobres) que vive del campo como cualquier otro de la zona, con la única diferencia de llevar esos extravagantes collares que a nosotros tanto nos llaman la atención. En realidad solo las mujeres mayores siguen con la tradición y visten tanto sus ropas típicas como los collares, brazaletes y tobilleras. En las nuevas generaciones se está perdiendo y a excepción de zonas turísticas, visten como el resto de los birmanos.

Pan Pet
Pan Pet, no realizamos casi fotos para no molestar a sus habitantes

Como fuimos sin guía y la mayoría no habla inglés tampoco pudimos preguntar demasiado. Solo hablamos con una chica joven que había estudiado en Tailandia y su nivel de inglés era bastante bueno. Por desgracia ella no nos pudo contar tanto acerca de sus costumbres y solo nos “verificó” lo que ya vimos paseando por el pueblo, que las gente joven ya no sigue las antiguas tradiciones.

Con un joven de la tribu Kayan
Con un joven de la tribu Kayan después de jugar Chinlone en su casa

De vuelta un camión de carga nos recogió en el camino y el chofer no hablaba una palabra de inglés. Solo entendimos que él vivía en Loikaw y dimos por hecho que tendría que volver en algún momento. Lo que no pensamos era que el hombre podía estar trabajando y a casa volvería más tarde.

Pues para nuestra sorpresa el hombre paró en una “cantera” de piedras donde otros 5 hombres esperaban para cargar el camión, ya que estábamos allí los empezamos a ayudar a cargar el camión a mano. Pero cuando le preguntamos al chofer si era  su última carga antes de volver a casa nos dijo que no, que todavía tenía que seguir trabajando por unas horas más.

Cantera de piedras cerca de Pan Pet
Cantera de piedras cerca de Pan Pet

Volvimos caminando a la carretera principal donde nos encontramos en una “Te House” un grupo de 25 personas de otra tribu. Estos habían llegado en la parte trasera de un camión de carga y aún no sabemos muy bien que celebraban pero estaban bebiendo vino casero que nos servían de unas garrafas. Después de unos vinos y unos “selfies” proseguimos camino con la invitación a un nuevo pueblo.

De vuelta a la carretera principal
De vuelta a la carretera principal
Foto cortesía de InteligenciaViajera

En esa misma carretera continuamos haciendo autostop para poder llegar hasta Loikaw antes de que anocheciera. Otra vez en menos de 15 minutos un coche frenaba para recogernos. Esta vez era un chico francés que vive en Myanmar desde hace 20 años.

Lo primero que nos dijo este chico fue que estábamos en zona restringida. Que habíamos tenido suerte de que nadie nos dijera nada, pero nosotros le dijimos que no había ningún “check point” en el camino y era probable que ahora sí que estuviera abierta la zona.

Como él no tenía papeles del coche no podía llevarnos hasta Loikaw por lo que nos dejó en la intersección frente al lago Ngwe Taung desde donde un chino-birmano nos llevó en la parte trasera de su pick up.

Para redondear el día cuando pasamos a visitar el buda tumbado en Loikaw encontramos un grupo que estaba entrenando al Chinlone. Sin pensarlo Santi y yo nos unimos a jugar con ellos mientras Cris nos grabó en vídeo.

 

Día 3: En busca de la tribu Yintale

Como el día anterior había funcionado tan bien el autostop Santi, Macarena y yo habíamos decidido ir a buscar a esta tribu que no se sabe muy bien donde está. Y es que en internet encontramos el nombre del pueblo donde viven pero no había forma de ubicarlo en ningún mapa.

La etnia Yintale está en “peligro de extinción” siendo la tribu (de las 135 etnias reconocidas en Myanmar) que cuenta con un menor número de integrantes. Solo habitan 3 poblados y en el más pequeño solo viven 100 personas de 38 familias distintas. Según dicen ya no tienen suficiente gente ni para celebrar sus fiestas tradicionales. Wan Awng es su ciudad más poblada (750 personas) y era donde queríamos ir pero no aparece en los mapas y teníamos que empezar a buscar.

El artículo que nos llevó a buscar esta tribu.

Antonio y Cris habían contratado un guía para ir a visitar a otras tribus que estaban muy lejos y en zonas remotas que tampoco salían en los mapas.

El día anterior nos dedicamos a buscar en internet con mapa satélite todo aquello que pudiera parecer un poblado cerca de la zona donde supuestamente vive esta tribu. Con una ligera idea y algunas anotaciones en maps.me nos lanzamos a la carretera.

Aunque queríamos empezar bien temprano se nos pegaron un poco las sábanas y eran ya como las 11 de la mañana cuando empezamos a hacer dedo. Además se acercó una chica local con la buena intención de ayudarnos , pero solo nos paraba taxis mientras nosotros le intentábamos explicar que queríamos hacer autostop.

El primer vehículo que paró fue un camión de carga que tan solo iba hasta la intersección con Demoso, allí paramos un tractor que nos llevó unos 3 km hasta el otro lado del pueblo. Entonces si estábamos en un buen sitio para intentar conseguir alguien que nos llevara a nuestro destino.

Cruzando Demoso en tractor
Cruzando Demoso en tractor

Nuestro objetivo era llegar hasta Hpasawng unos 40 km al sur de Bawlakhe y 120 km al sur de Loikaw. Pero queríamos parar en Hpruso ya que la noche anterior en el restaurante que cenamos nos lo había recomendado un joven local. Por eso a la primera pick up que paró a recogernos le dijimos hasta Hpruso.

Primera camioneta hasta Hpruso
Primera camioneta hasta Hpruso
Primera camioneta a Hpruso
Primera camioneta a Hpruso

En Hpruso dimos un paseo por el pueblo y toda la gente nos saludaba al pasar. Un matrimonio insistió en que nos sacáramos una foto con ellos y su bebe y luego nos invitaron a tomar algo en el mercado. Aprovechamos que vimos una pareja de policías para preguntarle por las zonas restringidas y nos dijeron que estaba todo bien que tampoco tenían mucha idea.

Hpruso
Hpruso

Cuando continuamos camino fue una minivan de pasajeros quien paró y aunque estaba de servicio (algunas rutas las cubren minivan en lugar de bus) dijo que nos llevaría gratis hasta Hpasawng porque le pillaba de camino.

En la minivan Macarena hizo muy “buenas migas” con una mujer que le decía que era “su hermana” y no le soltaba la mano.  Nos invitó a su casa pero su pueblo estaba demasiado lejos y no pudimos aceptar, por lo que nos dejó su nombre y su número de teléfono para otra ocasión.

Furgo de Hpruso a Hpasawng
Furgo de Hpruso a Hpasawng

El trayecto desde Hpruso hasta Hpasawng es largo (87 km) y a mitad de camino preguntaron si queríamos parar a almorzar, nosotros dijimos que sí que no nos importaba, pero cuando estábamos en el restaurante nos dimos cuenta que habían parado solo por nosotros porque nadie más se sentó a comer. Y para colmo la mujer nos quería invitar a la comida aunque insistimos y la terminamos invitando nosotros a ella.

Curiosidades de Myanmar: Buena Gente
Esta mujer nos quería invitar al almuerzo y la terminamos invitando nosotros a ella

Por el camino pasamos varios controles militares donde nos vieron y nadie nos dijo nada. En Bawlakhe el militar al cargo incluso saludó a  Macarena y dejó una maleta en la minivan para que se la llevaran hasta otro pueblo.

Una vez en Hpasawng preguntamos por la tribu Yintale y nos mandaron al otro lado del río donde tendríamos que seguir un camino que nos llevaría a su pueblo. Sin pensarlo demasiado cruzamos el río en una barcaza y comenzamos a buscar el pueblo, que no aparecía en nuestros mapas por lo que tendríamos que  seguir un camino a ver donde nos llevaba.

Buscando a la tribu Yintale
Buscando a la tribu Yintale

Nos encontramos un hombre que había construido un templo para cuatro religiones: budista, musulmán, cristiana e hindú. Este hombre también nos indicó por el mismo camino por lo que no podíamos estar muy lejos.

Templo budista, hinduista, musulman y cristiano
Con el constructor del templo a las cuatro religiones

Seguimos el camino y nada de nada, llevábamos casi una hora andando y no encontrábamos el pueblo y la hora se nos echaba encima para volver antes de que anocheciera.

Buscando a los Yintale
Siguiendo el camino en busca de los Yintale

Y entonces apareció un coche rojo por un camino de tierra donde un matrimonio que no hablaba nada de inglés nos preguntó si queríamos ir con ellos a un pueblo, que nosotros reconocimos como el pueblo que estábamos buscando.

Por supuesto aceptamos y “liándonos la manta a la cabeza” (estábamos a más de 3 horas de Loikaw y eran las 16:00) nos dirigimos al pueblo a ver qué encontrábamos. El pueblo era muy chiquito donde solo vivían varias familias y no eran de la tribu que estábamos buscando. Pero no importaba, eran gente increíble que sin conocernos de nada y casi sin poder comunicarnos nos abrieron las puertas de sus casas.

Vistas al río desde el pueblo
Vistas al río desde el pueblo

Cuando nos dimos cuenta estábamos sentados en una casa tomando té y la “matriarca” ya nos estaba preparando la cena. Lástima que no podíamos quedarnos porque la noche se echaba encima y el matrimonio que nos había traído hasta el pueblo estaba esperándonos para llevarnos de vuelta a Hpasawng.

Selfie
De derecha a izquierda: La mujer del coche rojo, su hija, Choco, Maca, la vecina y Santi

Este matrimonio nos dejó a las afueras de Hpasawng desde donde hicimos autostop después de darle las gracias y despedirnos con unos “selfies” que nos pidió su hija. Tuvimos tanta suerte que el primer coche que paró se dirigía ni más ni menos que a Loikaw y eso que estábamos a más de 120 km de distancia.

El día había sido perfecto. No encontramos a la tribu que buscábamos pero habíamos conocido gente increíble en el camino que nos había ayudado en todo momento. Y pudimos conocer otra tribu que no sabíamos ni que existía.

Pero la vida está llena de sorpresas y cuando mejor iban las cosas pasamos por un “check point” donde toda nuestra suerte cambió. Mientras todos los coches pasaban fueron directos a pararnos a nosotros y eso que los cristales del choche estaban tintados y era de noche. ¿Casualidad? aún no lo sabemos pero la noche iba a ser bien larga. Pero esta historia la contaremos más adelante…

Info Útil en Loikaw

Dónde dormir

Nosotros dormimos en Nan Ayar Inn por 24.000 Kyats una habitación triple con AC.

El precio de la doble con ventilador empieza en 20.000 Kyats pero se pueden regatear.

La dueña es muy simpática aunque su marido es un maleducado que te trata con la punta del pie. El desayuno consta de dos o tres “tostadas” (el pan no te lo tuesta) con mantequilla y mermelada o dos churros. Puedes elegir entre café o té. El wifi llega a las habitaciones y sin ser muy rápido sí que fue de los mejores de Myanmar.

Dónde comer

En la calle principal donde está el lago hay un par de restaurantes muy económicos (entre 700 y 2.000 Kyats) que sirven buena comida. No sabemos los nombres pero están en la misma calle que Fat Boy (que si aparece en los mapas) unos 300 metros más al oeste.

Restaurante en Loikaw
“El restaurante” en Loikaw

Hay una panadería donde puedes sentarte a tomar té gratis y comer algunos de sus bollos rellenos con sabor a fruta. Está en la carretera nº 5 cerca de AYA Bank en la acera opuesta. En maps.me aparece sin nombre pero con símbolo de panadería.

Cómo llegar

Nosotros llegamos desde Pyinmana en una minivan que nos costó 10.300 Kyats.

El horario: 8:00 de la mañana y  19:00 de la tarde. Desde la estación de bus de Pyinmana.

También hay bus local desde y hasta Pekon por 1.000 Kyats.

7 thoughts on “Myanmar fuera de la ruta turística: Loikaw y alrededores

  1. Hola guapos: recién pude leer esta aventura, que interesante todo lo que cuentan , sobre todo me encanta la hospitalidad de la gente, lo abiertos y confiados que son. Muy chuli todo, sigan disfrutando y cuídense mucho. Un beso enorme para los dos, los quiero ya falta menos para vernosss!!!!!

    1. Hola guapa!!
      Sí, lo mejor de Myanmar con diferencia fue su gente. Nos han tratado mejor que en cualquier otro lado y siempre con una sonrisa en la boca.
      La verdad que así da gusto viajar 😉
      Un beso enorme para ti también, ya prontito vamos a estar de vuelta.

  2. MAMMA MIA!!!!!! veo que han pasado unas cuantas aventuras en este país, lo bueno que todo salió muy bien y han recogido nuevas experiencias una vez más, los felicito. Un beso grande

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