Lo peor (y lo mejor) de vivir viajando

Si estás buscando un post con una lista de “las 10 peores y/o mejores cosas de viajar” o algo cómo “aquellas cosas malas de viajar que nadie te ha contado”, siento decirte que esta entrada no va a ser lo que buscabas. Para nosotros lo peor de vivir viajando se resume en una sola cosa y no es otra que las despedidas.

Hace ya tiempo que nos acostumbramos a decir adiós a la familia y a los amigos de casa aunque no por ello deja de ser doloroso. Pero lo que nos cuesta mucho y cada vez más, es el hecho de lidiar con despedidas constantemente y dejar atrás a toda aquella gente que de alguna u otra forma se ha ganado un pedacito en nuestro corazón. Por suerte ésto tiene también una parte buena, no las despedidas en sí, pero si el haber conocido a todas aquellas personas de las que nos cuesta tanto despedirnos.

Mientras viajas son muchas las personas que se cruzan en tu camino y con el paso del tiempo empiezas a descubrir cuales fueron las que te marcaron con más fuerza y sobre todo quienes son las que se quedaron para siempre. Cada vez que nos marchamos de un lugar con lagrimas en los ojos no es porque vamos a extrañar ese lago precioso, esa playa paradisíaca o aquella montaña tan imponente, sino porque grandes personas van a quedar atrás. 

Últimamente cuando cambiamos de ciudad, país o continente no puedo evitar tener un momento nostálgico en el bus (tren, avión o donde viajemos) recordando, no solo aquellos que estamos dejando atrás en ese momento sino a toda esa “gran familia” que estamos formando por el mundo. Grandísimas personas que con el tiempo se han convertido en buenos amigos. Quizás no hablamos todos los días y mucho menos podemos quedar para tomar un café pero sabemos que están ahí y que en cualquier momento los vamos a volver a encontrar por el mundo. Puedes sentir que si en algún momento los necesitas van a estar cerca para ayudarte, incluso desde la distancia. 

Hace ya mucho tiempo que necesitaba escribir unas líneas sobre vosotros, pues es por y para vosotros a quién está dedicado este rinconcito de mi blog. He hecho un vídeo como homenaje, pues aunque para mí lo peor de vivir viajando es despedirme, lo mejor es haberos conocido. Perdón a todos aquellos que no aparecéis en el vídeo pero que habéis formado parte de nuestra historia.

 

 

 

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